Finalmente, el miércoles -y no el martes- se vendieron los últimos corderos por el procedimiento adoptado por la Gobernación Provincial de Tierra del Fuego en convenio con la Asociación de Ganaderos de la misma provincia, que contemplaba un precio para el consumidor fueguino de 30 mil pesos por unidad, valor estimado tanto por los productores como por los clientes como “adecuado” para tener el tradicional producto en la antesala de las fiestas de Navidad. A lo entregado en días previos (unas 120 carcasas), se sumaron poco más de 70 el miércoles, con lo que la cifra se cerró en menos de 200, de los 500 corderos que tenían previsto vender los ganaderos.
Es probable que los fuertes reclamos de los carniceros de Porvenir hayan influido en la baja y como consecuencia de ello, en la decepción del resto de los potenciales compradores fueguinos, que se había inscrito en la gobernación para adquirir el preciado manjar de temporada. Pero ayer la autoridad anunció que con esta última entrega (sólo a los primeros anotados), se daba término al proceso. “En vista de todos los problemas surgidos, de la intransigencia de uno de los carniceros, preferimos parar y dejarlo hasta ahí”, dijo Catalina Besnier.
En todo caso, anunció que pasadas las fiestas de Navidad se va a hacer una evaluación del sistema implementado y “ver cómo seguimos adelante. Pero me parece que como primera experiencia, no fue mala porque siempre las cosas nuevas crean personas que les gustan y no les gustan”.
Pero si esto estaba implementado y no falta a ninguna norma, como tú misma afirmas, ¿porqué se va a terminar?
“Bueno, debería terminar... ¡A ver! lo vamos a volver a hacer, incluso lo conversamos con los carniceros de que se podría hacer trimestralmente o en otra ocasión. Ahora había un tema de oportunidad de la fecha misma, que el matadero está ocupado, que ya no tenemos cupo entre Pascua y Año Nuevo, que está terminando el año... es una cosa de la fecha”.
¿Pero entonces, de aquí en adelante, a esta instancia se va a agregar a los carniceros?
“Sí. La verdad es que lo primero que yo creo que vamos a hacer, cuando hagamos la evaluación, es que los vamos a invitar a participar, más que nada para que ellos estén en conocimiento en la forma de operar y poder coordinarnos con ellos... o sea, mejorar todo, como siempre.
“Además que ellos tengan conocimiento de la normativa que rige a los productos, porque de repente por ejemplo hacían mención a la Ley de la Carne, pero ésta rige para los animales bovinos, no para los corderos...”
Yo sé que la Ley de la Carne rige para todas las carnes, desde la de conejo hasta la de ciervo. Sólo en cuanto a cortes hay una normativa para bovinos...
“¡Claro!, lo que ellos hacían referencia y yo consulté, en el fondo, yo sabía que es así, pero ese día que nos juntamos con los carniceros -tú estaban ahí-, creo que Waldo Alarcón (uno de los comerciantes) me dijo 'pero reconozca que los servicios...' ¡No!, yo no puedo reconocer, lo que sí puedo hacer es consultar nuevamente y confirmar. Y eso lo hice, consulté a los servicios si se estaba quebrantando alguna norma y no es así”.
¿Y en qué quedó el ofrecimiento del mismo Waldo Alarcón de usar su carnicería para vender los corderos de esta instancia?
“La verdad es que venderlo en una carnicería es diferente, porque en el fondo este precio es porque uno acorta la cadena al máximo, o sea: el parcelero lo trae al matadero y lo entrega directo a la persona. Si uno lo lleva a una carnicería, hay que hacerlo con una guía de la persona que lo va a vender y en este caso sería el carnicero. No con la del parcelero, porque sería otro domicilio y tendrían que tener permisos especiales de Impuestos Internos”. Fuente: Félix Iglesias











* Esta es la opinión de los internautas, no de El Fueguino
* No está permitido registrar comentarios contrarios a las leyes Chilenas o injuriantes.
* Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
* Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.