En Porvenir: “Los precios de la carne se fueron a las nubes”

Reclamo de porvenireños por inactividad del matadero Conflicto entre el municipio y ex concesionario obliga a los comerciantes a ir a faenar o a comprar carne congelada importada a Punta Arenas, con los altos costos de fletes que conlleva y que estiman, deberán cargar a sus clientes

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“Los precios se fueron a las nubes, nosotros estamos pagando los fletes a Cerro Sombrero y ahora más caros a Punta Arenas, ya que todo subió por kilo”, recalca la madre y abuela porvenireña Fresia Silva, refiriéndose al alza de precios en la carnicería de su barrio, tras la inactividad del matadero municipal y la necesidad de los comerciantes de la carne de ir a faenar sus animales a Cerro Sombrero. Para peor, desde hace 12 días, a causa de la apertura de caza del guanaco autorizada por el Servicio Agrícola y Ganadero (Sag), el frigorífico de Primavera notificó a los carniceros de Porvenir que no podrá atender sus demandas, porque hasta el 7 de septiembre deberá faenar sólo guanaco, lo que inhibe otros procesos de matanza.

Lo anterior, obliga a los comerciantes a ir a faenar o a comprar carne congelada importada a Punta Arenas, con los altos costos de fletes que conlleva y que estiman, deberán cargar a sus clientes. “Subió mucho, así que hay que comer menos carne, estoy comprando más pollo para darle a mis tres nietos”, agrega la indignada dama.

“Mi carnicero dice que sube el precio por el flete de traer la carne desde Cerro Sombrero. Si esto persiste no les compro más, porque no puede ser que yo pague ese costo”, cerró Silva. Otra ama de casa, Alicia Andrade, cree que al no haber faenamiento local habrá un problema serio. “Me parece muy malo lo que está pasando con la carne y puede ser grave porque afecta a todos, ya que la carne es muy necesaria para el consumo familiar. No me fijo en los precios, porque hay que comprarla igual, pero la carne congelada que se está vendiendo no es lo mismo”, apunta esta mamá de tres niños.

Importada y de Punta Arenas

Con ello se refiere a la alternativa de los carniceros isleños de ir a Punta Arenas, como hace Luis Tapia, quien adquiere cortes congelados en casas importadoras de la capital regional para ofrecerlo en su carnicería del sector Lago Blanco-Las Nieves. Como se trata de carne importada y sumado el flete, admite que debió subir el precio, “aunque muy poco por kilo”.

“Pero si trajera desde las carnicerías puntarenenses, ahí sí que tendría que subir el producto, porque es aún más caro que la carne importada”, advierte Tapia, quien asumió la vocería de la Sociedad TALVSV (en formación), en reemplazo de su colega Fabián Levill. Añade que están viendo cómo resolver la imposibilidad de faenar en Sombrero, ya que algunos socios prevén que deberán hacerlo en Punta Arenas y aplicar los costos de transporte a sus clientes.

Todo ello porque hoy la comunidad de Porvenir sólo puede comprar carne congelada, ya sea traída desde la “vecina orilla” o que los carniceros tenían hace meses, como la que ofrece Jorge Oyarzún. Se trata del ex concesionario del matadero municipal, a quien el Concejo Comunal no le renovó el contrato de concesión porque acordó firmar un nuevo trato con los 6 socios de TALVSV.

Demanda y contradenmanda

Como se recordará, Oyarzún optó por no devolver la llave del recinto hasta que no se le indemnice por las subidas inversiones efectuadas durante los 18 años que dirigió el matadero.

Producto de ello, la alcaldesa Marisol Andrade presentó una demanda de restitución que se ventilará a inicios de septiembre en el juzgado fueguino contra Oyarzún, el que a su vez anunció una contrademanda por su exigencia indemnizatoria. Para la acción inicial se está citando a Oyarzún y a los otros tres integrantes de la Sociedad Koba, quienes en su momento le vendieron sólo el 99% de su participación a Oyarzún, por lo que mantienen su calidad societaria.

Hoteles y restaurantes

En tanto, otros grandes consumidores de carne -los dueños de restaurantes, hoteles y pensiones- están resintiendo las alzas y signos de desabastecimiento. Doña Guillermina Saldivia dice que para su residencial debe ir más lejos hoy a comprar el producto y congelado, aunque es carne bastante fresca, “pero si van a traer de Punta Arenas, ¿a qué costos va a llegar?”, preguntó.

Alicia Pérez señaló que para su restaurante compró antes y conserva la carne frigorizada, que estima subió unos $300 por kilo. “Apenas tienen me llaman desde 2 carnicerías y me ofrecen, pero si no hay después del 7 de septiembre va a afectar no sólo al negocio, también a mi familia”, apuntó. Ema González, de Hostal-Restaurante El Chispa, confesó que apenas leyeron en Fueguinas del tema, el propietario Francisco Oliva “se hizo de harta carne y la mantiene congelada”.

En Comidas La Maskada tienen abastecidas sus cámaras frigoríficas y listo el camión refrigerador con el que suelen traer carne desde la capital regional o Cerro Sombrero. “Compramos donde Jorge Oyarzún, que nos hace precio por cantidad, aunque no es la misma calidad que la carne fresca”, admite uno de los dueños, Jorge Cárcamo. Empero, son los adultos mayores los que más sufren el problema: Osvaldo Osorio dice que en su hogar sólo consumen pescado o pollo y don Domingo Cárcamo -que solía gastar hasta 12 mil pesos al mes en carne- sentenció: “si sube el precio tendrá que conseguirse de otra manera”. Fuente: La Prensa Austral

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